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Guido Girardi: “La política de los consensos fue la que nos llevó a la derrota”

Publicado el 17/06/2012 | 0

  • Entrevista publicada en Diario La Tercera, domingo 17 de junio.
    A tres meses de dejar la presidencia del Senado Guido Girardi se ha transformado en uno de los principales problemas de su sucesor, Camilo Escalona. Si bien el líder PPD no ocupa hoy ningún cargo formal como dirigente de la Concertación es sindicado como uno de los responsables de la ofensiva de su partido para bloquear la política de búsqueda de acuerdos con La Moneda promovida por el ex timonel PS.

“Es evidente que tenemos diferencias, venimos de mundos distintos: el del más cercano a la política, yo más cercano a las agrupaciones sociales, pero tenemos visiones que se complementan”, dice el senador.

Muchos en la Concertación creen que el rechazo del PPD a los acuerdos es una jugada calculada para evitar perder poder frente al PS…

No. Esto tiene que ver con una discusión muy antigua, que nunca se ha resuelto, y que tiene que ver con la derrota de la Concertación en la última elección. Centrar la discusión en acuerdos entre partidos es seguir ignorando a la ciudadanía. Planteamos que el primer error de la Concertación fue abandonar ese mundo social. Los partidos son lineales y es el movimiento social el que le da esa riqueza, pero ¿qué hizo la Concertación?: lo desmovilizó. Hizo un acuerdo de gobernabilidad -y ese es el tema central- entre la centroizquierda, la derecha, las FF.AA. y el mundo empresarial, pero ese acuerdo no incorporó al movimiento social que había derrotado a Pinochet. Fue a partir de ahí que se comenzó con esta política de los consensos, que es la que hoy nos oponemos a perpetuar, porque es nociva.

Si son diferencias que se arrastran ¿por qué generar un conflicto ahora cuando la Concertación trata de ordenarse para las próximas elecciones?

Pero si este es un debate que venimos planteando desde hace muchos años y que se arrastra de la nunca resuelta discusión entre autoflagelantes y autocomplacientes. ¡Si la derrota de Frei era la crónica de una muerte anunciada! Llegamos con una coalición que no sólo daba la espalda a los movimientos sociales, sino que estaba desafectada de los contenidos que demanda la gente. Al punto que en la campaña no se podía hablar de reforma tributaria en la primera vuelta, de educación pública, de posnatal, de nacionalización del agua, en fin… de los temas que hoy nadie discute, ni la derecha.

Esa política de acuerdos que hoy cuestiona es la que le dio gobernabilidad a los gobiernos de su coalición…

Si bien el acuerdo de gobernabilidad que hizo la Concertación con la derecha y las FF.AA. tuvo un valor en ese aspecto fracasó en la perspectiva de construir una sociedad más igualitaria. La política de los consensos terminó propinándole a la Concertación su mayor derrota, y el mejor ejemplo de eso fue el movimiento de los pingüinos, que tenía el mismo contenido del movimiento estudiantil de ahora. Esa demanda por una educación pública gratuita y de calidad, que debió haber sido nuestra desde el punto de vista valórico, como ocurre en todos los lugares del planeta donde hay fuerzas progresistas, nunca lo fue.

De su rechazo a la búsqueda de acuerdos, deduzco que está por acentuar las diferencias porque ¿cómo pretende lograr los cambios sin mayorías?

Sé que las reformas se logran con mayorías, y no me opongo a buscarlas. Creemos que la forma de construir mayorías reales es a través de alianzas con los movimientos sociales, la visión monopólica de la política a cuatro partidos o a dos fracasó. Tenemos que entender que el mundo cambió. Los partidos se siguen organizando en núcleos, mientras la sociedad está en red. Entonces hay un desfase entre el siglo XX y el siglo XXI, una brecha.

¿Qué propone entonces? ¿Disolver el Congreso y volver al asambleísmo?

No se trata de eso. Para mí es evidente que la democracia representativa tiene un valor, y le recuerdo a estos movimientos que lo primero que hacen los regímenes autoritarios es disolver los Parlamentos, como expresión de la autoridad. La democracia representativa es una condición necesaria, pero hay que complementarla con mecanismos profundos de participación directa.

Mientras tanto se necesitan votos en el Congreso para aprobar proyectos como el binominal…

Soy partidario de acuerdos, pero sobre fundamentos reales. Comparto, y lo hice también en su minuto, que el Presidente del Senado tiene que buscar acuerdos. Es la misión del Parlamento. ¿Cuál es el problema?, que al mismo tiempo que lo hacemos, la derecha y el gobierno nos notifican que el binominal es intocable. Entonces cuál es la utilidad.

¿Le molestan las comparaciones con Escalona?

No, pensamos diferente en algunos aspectos, son visiones distintas, pero que se pueden complementar. Venimos de mundos un poco distintos: él viene del mundo más de la política, y yo de las agrupaciones sociales. Como presidente del Senado nunca me planteé como un articulador, como un representante del Estado, en su concepción de representación de la elite, siempre me planteé como un presidente del Senado representando el interés de los ciudadanos.

¿Cree que Escalona, y su defensa de la unidad de la coalición representa lo que usted y el PPD quieren combatir?

Para nada, se trata de visiones muy legítimas y complementarias. La Concertación terminó, por distintas razones, y ahí quiero poner un punto: para mí la DC no es el problema, porque la DC es un actor que considero progresista y con vocación transformadora. Mi problema es la transversalidad conservadora, que cuenta con representantes no sólo en la DC, sino en todos los partidos.

Pero en sus acciones siempre termina erosionando la relación con la DC…

Pienso que la relación con la DC ha sido una relación anómala y torpe. Construimos un tipo de trato de un mínimo común denominador, donde muchas veces la DC no pudo expresar su identidad de centro, y en las más de las veces nosotros no pudimos expresar nuestra identidad progresista.

La idea del PS y de Escalona es generar un orden en la oposición que garantice gobernabilidad ante un eventual regreso de Bachelet…

Es imposible asegurar gobernabilidad sin los movimientos sociales. Los partidos están cometiendo un error grave porque no están cumpliendo con su misión de construir esta alianza con el movimiento social. Los partidos, en la condición que están, no aseguran gobernabilidad. No entienden que ella no es la candidata de los partidos, que es una candidata que la gente está imponiendo. Las protestas en un futuro gobierno de Bachelet pueden ser tanto o incluso más que las que hemos visto con el actual gobierno, sino se hacen las cosas de manera adecuada.

Da la imp

resión de que el rol de oposición es más funcional para usted que el oficialista.

Pienso que si vamos a volver a ser gobierno -quizá tengamos un matiz con otros- tiene que ser para representar el anhelo profundo que la sociedad chilena está expresando.

Y desde esa perspectiva ¿el resultado en las próximas elecciones presidenciales le da lo mismo?

No, pienso que es un imperativo derrotar a la derecha, pero no quiero derrotar una persona, quiero derrotar ideas, una visión que creo que le hace mal a Chile, una visión que quiere privatizarlo todo. Me gustaría ganar la elección, pero no estoy dispuesto a pagar cualquier costo por ello.

Fuente: Texto periodistaAlejandro Trujillo y fotografía La Tercera

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