“Coludirse es muy grave,
pero hacerlo con los medicamentos
es criminal”

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Intervención del Senador Guido Girardi en Senado al momento de la discusión de la Ley de Pesca

Publicado el 18/10/2012 | 0

Miércoles 17 de octubre

REFORMA DE LEY N° 18.892 EN CUANTO A SUSTENTABILIDAD DE RECURSOS; PESCAS INDUSTRIAL Y ARTESANAL, E INVESTIGACIÓN Y FISCALIZACIÓN

No cabe duda que este proyecto o esta discusión que está haciendo el Parlamento chileno, es una discusión tardía, porque nosotros ya tenemos un problema. Tenemos un recurso que es un recurso que está ya en vía de crisis, que está en vía de colapso.

Cualquiera que haya conocido Chile se da cuenta o puede objetivar que este país ha vivido una política depredadora, y que Chile comenzó hace ya un buen rato no solamente a tener los “huevos de oro”, sino que a “comerse la gallina que pone los huevos de oro”. Y lo que estamos viviendo hoy día es más bien un síntoma o un intento de enfrentar una crisis, pero que ya está totalmente incorporada y está en plena evolución. Y eso significa pobreza para este país, significa que algunos, durante estos 20 años, han generado grandes riquezas; se han generado verdaderos trajes a la medida; particularmente la legislación del año 90 fue, desde mi punto de vista, un absoluto y total traje a medida a los grandes grupos económicos, a las grandes empresas.

Y eso, en el tiempo, ha tenido intentos de venirse modificando, pero de manera absolutamente insuficiente.

Yo quiero recordar que lo mismo pasó con la salmonicultura. La salmonicultura, producto de sus vicios, producto de codicia, producto de los daños ambientales que generaron, fueron responsables del virus ISA, que destruyó literalmente el recurso, y dejaron transformado en un verdadero cementerio gran parte del recurso-mar de la Décima Región.

¿Y qué lo que tuvo que hacer la sociedad chilena? Los tuvo que subvencionar.

¿Y saben cuál fue la solución? Que se privatizara el mar, porque para les reactualizaran los créditos a esta empresa que había tenido utilidades millonarias, pero que había sacrificado el interés común, el bien nacional, producto de esa codicia, producto de esa rentabilidad de corto plazo, producto de esa mirada de corto, lo que sucedió es que se les permitió que pudieran dejar en garantía algo que le pertenece a todos los chilenos, que eran las concesiones de mar, que eran las concesiones de playas, que era de todos los chilenos.

Y ellos son grupo privilegiado en este país que, frente a la crisis, pudieron dejar como avales los intereses de todos los chilenos.

Pero fue justamente porque aquí hay una práctica, hay una cultura de rentabilidad fácil, de rentabilidad de corto plazo, sin ninguna planificación, donde el mercado lo resuelve todo y, finalmente, donde el sistema político se doblega y, en vez de representar el interés y el bien común, se termina acomodando a los intereses de esas empresas.

Y ahí estamos, y ahí hemos vivido las crisis. Y eso pasa en muchos sectores en este país.

Entonces, hoy día hay un intento de avanzar en esta materia. Y yo lo primero que digo: si hay algo que tenemos que establecer con absoluta nitidez es que aquí se debe garantizar que aquí no hay propiedad de las empresas respecto al recurso hidrobiológico; que esto le pertenece a todos los chilenos.

Y esto es, yo creo, un avance que hay a nivel mundial. Incluso en Estados Unidos las cuotas individuales no son susceptibles de generar indemnizaciones cuando se caducan, porque se entiende, incluso en el país más liberal del planeta, que eso le pertenece a la sociedad toda, y que no puede haber entonces aquí un concepto de que hay una apropiación, o que se puede conceder o son objeto de propiedad algo que le pertenece a todos los ciudadanos.

En segundo lugar, aquí hay un tema también del acceso.

Aquí hay dos manera de enfrentar esto: hay la posibilidad de decir: “Bueno, veamos el criterio de los derechos preexistente en función de las capturas históricas,” -eso es el criterio más eficiente que hacían los mismos que depredaron, los mismos que no han hecho nada, los mismos que han obtenido utilidades millonarias explotando este recurso y sobreexplotándolo- “que en función de esos criterios se asigne; o busquemos, por tanto, incorporar otros criterios que no sean solo las dimensiones históricas, sino que sean por ejemplo aquellos que tienen mejores políticas de sustentabilidad o que tengan, por ejemplo, usos de métodos de pesca de menos impacto, más selectivos”.

Entonces, estos temas a mí me parecen que tienen que ser discutidos con mayor profundidad, porque no están suficientemente aclarados.

Se ha planteado el destino de la pesca. Yo les quiero decir que aquí hay aberraciones que yo considero que son letales para un país como el nuestro; no solamente porque esto ocurre en otros sectores.

Cuando nosotros nos oponemos al tema del litio, yo quiero decir que para mí más importante que quien explota el litio es lo que vamos a hacer con él. Si uno explota el litio a granel genera 350 empleos al año, y es un negocio de mil millones de dólares al año. Si exportáramos baterías, entraríamos a un negocio de 200 mil millones de dólares al año, y serían miles de chilenos los que estarían involucrados en ese proceso industrial. Pero favorecemos que sean 350 chilenos solo los favorecidos y un pequeño negocio.

Y acá estamos haciendo un pequeño negocio. ¡Solo un pequeño grupo de empresarios se benefician, obtienen utilidades millonarias, transformando uno de los recursos más preciados de la Humanidad en harina de pescado!

Eso es un crimen. ¿Por qué? Porque en Chile -y a la mayoría de los países le pasa lo mismo- los problemas de salud del futuro van a ser las enfermedades crónicas no transmisibles: nos vamos a morir de infarto, de accidentes vasculares, de cánceres, de hipertensión y diabetes. Y todo el mundo sabe que lo que cambia eso son los estilos de vida y, particularmente, lo que uno come. ¿Y qué lo que tenemos que comer todos? ¿Qué es lo que tiene omega 3, lo que tiene antioxidante, qué lo que tiene las mejores proteínas? Paradojalmente es esto que nosotros estamos votando como harina de pescado, cuando ese es el alimento del futuro.

Y hay problemas gravísimos de conversión.

No hay nada más aberrante que sacar estos peces, transformarlos en harina de pescado, dárselos a los pollos, a los chanchos, a las vacas y después comernos eso.

Hay problemas de conversión que son dramáticos; son una vergüenza. Les quiero dar un ejemplo. Un hombre, para alimentarse un año, necesita 300 truchas. Esas 300 truchas, al año necesitan 90 mil ranas al año. Esas 90 mil ranas, para sustentarse, requieren de 27 millones de pequeños saltamontes, y esos saltamontes necesitan comer, al año, mil toneladas de pasto.

¡Esa es la conversión!

No se puede seguir avanzando en una conversión que es brutal.

Para tener un kilo de carne de vacuno necesitamos 10 kilos de grano.

O sea, la conversión es casi de un mil por ciento negativa. Es un 11 por ciento lo que se aprovecha. No podemos seguir destruyendo un recurso que es el más valioso que tiene Chile y que podría alimentar a parte importante de los chilenos y una parte importante de conciudadanos de otros países con destino humano de esta captura.

Eso es lo que hay que hacer. Es perder valor agregado, es perder desarrollo, es perder inteligencia, es perder nociones de futuro. ¡Y hasta cuándo aceptamos eso!

Entonces, qué es lo que deberíamos establecer: claro, deberíamos establecer que cuando se liciten estos recursos, cuando se pongan o se tengan que asignar estas cuotas, asignémoselas a aquellos que quieran hacer un destino razonal, a aquellos que quieran hacer un destino país, aquellos que tengan una visión de futuro, aquellos que innoven. Pero no se las asignemos a aquellos que quieran hacer un negocio fácil, que genera poco empleo y que destruye al país, que destruye el proyecto de desarrollo de este país.

Entonces, hay muchos temas que debiéramos darle mucho más profundidad.

Otro tema: si queremos de verdad que sea sustentable esta ley, tenemos que hacer prohibición radical de aquellos métodos de pesca que son insustentables. ¡Y les quiero decir la pesca de arrastre es un crimen, es un crimen que atenta contra con los ecosistemas! ¡No puede haber pesca de arrastre en una legislación que es sustentable! ¡No pueden haber buques factoría pescando en las 200 millas!

En un proyecto que se dice sustentable no se puede aceptar, porque son biocidas, son proyectos que destruyen la ecología, que destruyen las especies. Las especies están concatenadas.

Nosotros con el… Liderado por el Senador Prokurica, presentamos ese proyecto de ley de algas, porque las algas son la base de nutrición de todos los demás seres vivos que poblan los mares.

Entonces, todo está ligado.

Si uno destruye los ecosistemas, nos vamos a destruir nuestras fuentes de trabajo.

Yo soy partidario de proteger la pesca artesanal porque tiene que ver con un aspecto cultural. Es la más sustentable, es la que aprovecha mejores recursos, es la que tiene que ver justamente con las costumbres, los usos, la forma de vida de las Regiones. Pero, entonces, si eso es así, hay que establecer criterios absoluto de prohibición de las cinco primeras millas de pesca. Si dejamos cualquier subterfugio, se va a violar esa fórmula.

Y lo otro que yo quiero plantear acá: que transformemos las áreas de manejo, que son una forma, yo diría, absolutamente interesante, innovadora, de tener una zonificación de territorio marino para un uso sustentable, las transformemos en zonas protegidas, en áreas protegidas y que más encima tengan una zona de amortiguación. Porque hoy día los puertos, las termoeléctricas están destruyendo algo que es un patrimonio del futuro.

Ahora, esta ley tiene un problema que para mí es fundamental. Y, por lo tanto, más allá de la discusión de la ley, que a mí me parece que tiene todo un mérito, hay un elemento que para mí es insoslayable: esta ley, desde mi punto de vista, no cumple con la responsabilidad que tiene Chile para con el Convenio 169 de la OIT.

Algunos dirán “no importa”. A mí los pueblos originarios me importan. Son, tal vez, el principal conflicto pendiente que tiene Chile, un país que ha discriminado, un país que ha postergado, un país que quiere negar a una parte de la sociedad…

El señor MUÑOZ ABURTO (Presidente accidental).- Un minuto, señor Senador.

El señor GIRARDI.- Por lo tanto, para mí, una ley que no da cuenta a este mandato que establece que hay que consultar a las comunidades indígenas toda medida legislativa que sea susceptible de afectarlos, es una ley que tiene un pendiente, que tiene un pendiente; que tiene un pendiente de fondo; que tiene un pendiente de una sociedad que tiene una deuda.

¡Tal vez la mayor deuda que tiene la sociedad chilena es para con los pueblos originarios!

¡Tal vez en lo que no se ha reparado, en lo que no ha habido comisiones de verdad, justicia, reparación son los crímenes que nuestra sociedad ha hecho para con los pueblos originarios!

Solo quiero recordar que, a finales del siglo XIX, había cerca de diez mil onas en la Patagonia, en Punta Arenas, en esos territorios. Veinte años después habían sido todos asesinados y se pagaba por los testículos y las orejas de los niños.

¡Esa parte de la historia de Chile no está presente!

No digo que esto sea lo mismo, pero evidentemente eso es un legado que tenemos que empezar a resolver y tenemos que incorporar lo que dice el Convenio 169 para que proyectos de ley como estos puedan ser aprobados.

Gracias, señor Presidente.

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