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Columna en diario El Mercurio “El Cambio Global y una izquierda nueva”

Publicado el 20/05/2012 | 0

Columna de opinión del Senador Guido Girardi publicada hoy domingo 20 de mayo, en el cuerpo Reportajes de El Mercurio. “El Cambio Global y una izquierda nueva”.

El cambio global y una izquierda nueva

 

Asistimos a uno de los momentos de cambio más profundos que nuestra humanidad haya vivido. Se requiere una nueva política, porque desde la actual no se entiende el mundo que viene, ni la ciencia y la tecnología que serán la economía del futuro. Ha quedado anacrónica una manera de pensar que no entiende la complejidad ni los procesos sistémicos y relacionales del siglo XXI, y por tanto no da respuestas ni entiende los desafíos del futuro. Las instituciones del siglo XX, sectorialistas, centralistas y jerárquicas, hijas de ese pensamiento, son también anacrónicas y no contienen a la nueva ciudadanía que emerge por todas partes. Tanto es así que la gran mayoría de los cambios que están ocurriendo en el planeta -la lucha por la libertad en el mundo árabe, los indignados, las demandas estudiantiles en Chile- han surgido desde fuera de los partidos y de las instituciones tradicionales.

Los partidos que ayer tenían el mandato para conducir la sociedad y centralizar los debates, se han encontrado con una ciudadanía que quiere recuperar su derecho de decisión sobre los temas que la afectan.

La Concertación nació producto de una profunda demanda ciudadana de restablecimiento de la democracia. Su génesis y la derrota de la dictadura fueron producto de una estrecha alianza entre el movimiento ciudadano y la política. Pero, al llegar al poder, desmovilizó a los movimientos ciudadanos y perdió progresivamente la capacidad de renovación. Más grave aún, la Concertación nació como una coalición de CENTRO E IZQUIERDA, pero fue paulatinamente desdibujando su identidad progresista. La política de lo posible y del mínimo común denominador con la DC hizo que el mundo de izquierda tuviera que renunciar a temas que están en la identidad del proyecto progresista.

La Concertación pasará a la historia como un gran proyecto democratizador y exitoso en aquel logro. Pero no entendió que, producto de las transformaciones que logramos en sucesivos gobiernos, surgió una demanda de cambios -más igualdad, más derechos, más libertad, una mejor educación pública- a la que dimos una respuesta insuficiente, anacrónica y conservadora, que frustró las expectativas ciudadanas. Ese anquilosamiento se agravó con la ruptura de la alianza histórica con el movimiento social. Sin ciudadanía, reducida a cuatro partidos y sin propuesta, la derrota era una consecuencia lógica.

Esa derrota y la emergencia de una nueva civilización planetaria obligan a la Izquierda a construir un pensamiento que responda a los nuevos desafíos y deje atrás su matriz autoritaria, antropocéntrica, desarrollista y tecnocrática.

Es urgente la reconstrucción de una alianza con el movimiento social, que sea la columna vertebral de cualquier coalición o conglomerado de futuro.

Es necesario un proyecto de cambio que dé cuenta de la profunda demanda de igualdad y dignidad que tiene la ciudadanía. Es imprescindible la reformulación de una gran fuerza progresista ciudadana de Izquierda nueva, ecológica, libertaria, democrática, igualitaria e inclusiva, que sea garante de y haga exigibles los cambios que el país necesita.

El pacto PC-PR-PPD es un punto de partida, pero aún insuficiente. Se requiere correr fronteras e incorporar al movimiento social a las fuerzas progresistas sin exclusión. Se requiere construir acuerdos con el centro, pero desde la izquierda, sin tener que renunciar a nosotros mismos.

Para ganar las próximas elecciones hay que devolverle el protagonismo a las ideas y respaldar un liderazgo fiel a las demandas ciudadanas, que las incorpore a su programa de gobierno. Solo así responderemos de manera adecuada a las exigencias del tiempo y ganaremos la confianza de la gente, para volver a conducir a Chile por el camino del progresismo

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